Un buen quiz tiene poco que ver con qué tan inteligentes son tus preguntas y todo con cómo se relacionan entre sí.
1. Empieza fácil
Las primeras tres preguntas deben poder responderlas casi todos. Eso da confianza y energía.
2. Varía el ritmo
Alterna preguntas rápidas (10 segundos) con preguntas de reflexión (30 segundos).
3. Mezcla los tipos
Cuatro preguntas de opción múltiple seguidas son aburridas. Alterna con imágenes, mapas o encuestas.
4. La pregunta más difícil va en el medio
No al final. Si la última es muy difícil, la noche termina con un suspiro.
5. Cuenta una historia
Los mejores quizzes tienen un tema o un arco. No veinte datos sueltos, sino un viaje.